La industrialización constructiva en Chile
- Rafael A. Somodevilla

- 10 dic 2025
- 3 Min. de lectura
La unión entre una ingeniería estructural y el uso de elementos prefabricados para poder fomentar el concepto de industrialización ha marcado un punto clave en la evolución de la construcción en el mundo y Chile no se encuentra ajeno a este contexto. Esta combinación no solo responde a mejorar la productividad y la calidad del sector constructivo, si no que también a poder velar por una correcta materialización de todos los detalles de manera localizada y planificada para el cumplimiento de criterios normativos para la futura estructura en su globalidad.
La decisión de incorporar el uso de elementos prefabricados es, ante todo, una decisión de ingeniería orientada a optimizar procesos y recursos. Al trasladar parte de la producción desde la obra hacia una planta industrializada, se generan eficiencias clave que impactan directamente en los resultados del proyecto.

Hoy, el desafío no solo radica en construir más, sino también en mejorar lo existente. Y en ese horizonte, la industrialización con hormigón, particularmente el uso del hormigón armado prefabricado, surge como una alternativa potente y aún poco utilizada en Chile debido a desafíos propios de esta tecnología y de la industria de la construcción , tales como el poco conocimiento de sus ventajas y beneficios en comparación al hormigón en obra, entre los que considera menor tiempo de construcción, mayor seguridad, reducción en tiempos de construcción, mayor control en su diseño y fabricación, entre otros factores que compensan los altos costos iniciales de inversión.
(Valeria F. Moraga D., Centro UC Innovación del Hormigón, Industrializar el hormigón: una solución urgente para la rehabilitación de viviendas sociales en altura, 2025)
Nuestra mirada desde NFA INGENIERIA
En NFA INGENIERIA entendemos que masificar el uso del prefabricado requiere una transformación activa de toda la cadena de valor, desde la etapa de diseño hasta el montaje final. Nuestro enfoque está en liderar esta integración para asegurar resultados sólidos a nuestros clientes a través de la entrega de nuestros servicios, lo que se traduce en el desarrollo de aspectos claves en nuestros proyectos orientados a:
Diseño (Ingeniería para la Industrialización): Incorporar la metodología Design for Manufacturing and Assembly (DfMA) desde la fase conceptual, potenciando la modularidad y simplificando la manufactura.
Construcción (Protocolos de Montaje): Desarrollar y validar protocolos de montaje eficientes y seguros, enfocados en reducir los tiempos de ejecución.
Normativa (Adaptación e Innovación): Anticipar y complementar las normativas locales para impulsar la validación de sistemas constructivos realmente innovadores.
Detallamiento de Conexiones: El éxito de una estructura prefabricada depende del diseño y validación cuidadosa de sus conexiones. Estas deben garantizar la integridad estructural y una correcta transmisión de esfuerzos, especialmente frente a eventos sísmicos.
Modelado y Análisis Avanzado: La integración con metodologías BIM permite simular el comportamiento de los elementos prefabricados, logrando una precisión dimensional óptima para el montaje y optimizando el diseño en función de la industrialización.
Control de Calidad Dimensional: Fabricar en un entorno controlado (con temperatura, humedad y moldes estables) garantiza una mayor precisión geométrica, reduciendo la variabilidad y mejorando la confiabilidad del producto final.
Optimización Logística y de Plazos: Al disminuir las tareas críticas en obra, como el hormigonado in situ o los tiempos de fraguado, se acelera el ciclo de ejecución y se mejora el cumplimiento de los plazos de entrega.
Uso Eficiente de Recursos: La industrialización reduce el desperdicio de materiales y contribuye a los objetivos de sostenibilidad y eficiencia del proyecto.
Seguridad Laboral: Trasladar gran parte del trabajo a un entorno de fábrica disminuye significativamente los riesgos asociados a labores en altura o faenas pesadas en obra.
La combinación entre una ingeniería estructural de alto nivel y la industrialización mediante prefabricados representa, para NFA INGENIERIA, el motor estratégico que permite alcanzar los estándares de productividad, calidad y resiliencia que la infraestructura chilena necesita para determinados proyectos donde la conceptualización de esta estrategia suele ser una inversión inicial atractiva (según lo ya descrito con anterioridad) para todos los interesados en el desarrollo de un determinado proyecto, asi bien, de esta manera poder concebir diseños cada día más eficientes y vinculados con el contexto global que potencien el desarrollo de ciudades e industrias.
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